linkedin

Saludo del presidente

La Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (AEVERSU) agrupa a diez empresas – nueve en España y una en Andorra -, que aprovechan energéticamente los residuos urbanos no reciclables para producir electricidad o vapor, evitando así su inevitable eliminación en vertedero.

En el seno de AEVERSU y dentro del marco de una gestión sostenible de los residuos, estamos completamente convencidos que la valorización energética es una herramienta básica para cumplir una de las siete iniciativas básicas de la Unión Europea para el año 2020: la utilización eficaz de los recursos.

Se trata, fundamentalmente, de pasar del concepto de economía lineal – la de usar y tirar – a uno de economía circular – la de tirar y usar –, donde todos los residuos deben considerarse recursos aptos para ser reutilizados, reciclados o aprovechados energéticamente, en este orden, siguiendo el principio de diferenciación jerárquica.

Hoy en día, la incineración con recuperación de energía o la valorización energética de los residuos no tiene ningún sentido por sí sola, debe ser la pieza de un puzle más amplio donde debe haber otras piezas como la selección de envases, el compostaje, la metanización, … La valorización energética es una pieza más de ese puzle y, actualmente, imprescindible ya que es la única alternativa viable al tratamiento eficaz de los residuos no reciclables. Gracias a la incineración esos residuos se convierten en recursos ya que de ellos se obtiene energía y, sobretodo, se evita su deposición en vertedero.

La energía procedente de los residuos es considerada parcialmente renovable y se ajusta a esa utilización eficaz de los residuos basada en la economía circular: reduce el consumo de recursos naturales –combustibles fósiles–, crea nuevas oportunidades de crecimiento económico, impulsa la competitividad y la innovación, resulta ser una muy buena herramienta para luchar contra el cambio climático y limita los impactos ambientales del uso de esos recursos.

La valorización energética ni es ni ha sido nunca una alternativa al reciclaje, es su complemento. Las experiencias en los países de la Unión ambientalmente más avanzados demuestran que los países que más reciclan son también los que más incineran y, por tanto, son los que menos vierten, alcanzando algunos el objetivo cero que, hoy en día, ya no es una quimera. Hoy en día, en España nos encontramos muy lejos de esos modelos, por tanto, para llegar a ese nivel que nos exigirá en breve la Unión Europea el mensaje es muy claro: recuperemos y reciclemos todo aquello que podamos y aprovechemos energéticamente el resto.

Para acabar, pero no por ello menos importante, recordar que, desde AEVERSU, seguiremos trabajando en mejorar nuestros procesos y en seguir cumpliendo escrupulosamente las condiciones ambientales de nuestras instalaciones, condiciones muy estrictas que suponen un éxito del movimiento ecologista y que nos han hecho más eficaces y más respetuosos con el medio ambiente por y para el que trabajamos.

Rafael Guinea Mairlot

Presidente de AEVERSU